¿Por qué deberías consumir Zinc en tu dieta?

0

Hoy en día existen muchas deficiencias de nutrientes y minerales en la dieta de las personas. Estas deficiencias pueden traer consecuencias en la salud, generando cansancio, de memoria y atención; siendo estás complicaciones aún tratables y no tan graves. Sin embargo, si no se lleva una dieta rica en minerales y antioxidantes, a futuro las molestias pueden aumentar y causar más problemas de salud. Por esta razón, hablaremos del zinc y por qué es importante incluirla en la alimentacion zinc , alimentacion que debe estar llena de alimentos naturales y poco procesados.

¿Qué es el zinc y para qué sirve?

El zinc es un mineral esencial para el cuerpo. Ayuda a regenerar los tejidos y por ende es muy importante para el desarrollo neurológico, el crecimiento y la protección del sistema inmunitario. Por estas razones, muchas personas suplementan este mineral, sobretodo en la infancia y en el estado de embarazo, ya que ayuda a la síntesis del ADN.

Pero estos no son los únicos beneficios del zinc, el zinc también es necesario para el sentido del olfato, del gusto, participa en la división celular, ayuda a cicatrizar, etcétera. Además de esto, cuenta con otras características que mejoran el ambiente del cuerpo en general, por ejemplo, previene el acné, es un potente antioxidante natural y es fundamental para el correcto desarrollo y funcionamiento de los ovarios y los testículos.

Por lo anterior, es que se utiliza el zinc en los suplementos que apoyan la lucha contra la próstata, y es recomendable suplementar si se tiene una deficiencia de zinc. Actualmente existen suplementos de origen natural que ayudan al cuerpo con estas deficiencias.

¿Qué hace el zinc en el cuerpo?

Además de lo mencionado anteriormente, el zinc se encuentra presente en las enzimas encargadas del metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos. Así mismo lo vemos involucrado en la producción de hormonas, regulando los niveles de testosterona, y mantiene en óptimas condiciones la apariencia de la piel, uñas y cabello. Debido a esto su ingesta es imprescindible. Saber si se padece una deficiencia o no, no es tan sencillo, por esto, lo mejor es mejorar la alimentación y hacer ejercicio, pues los síntomas de cansancio y agotamiento primarios por falta de zinc pueden cambiar. Es mejor tomar medidas sutiles al principio, antes de optar por medicamentos.

¿Qué provoca la falta de zinc en el cuerpo?

Además de una pobre alimentación, hay otros factores que afectan los niveles de zinc en el cuerpo, por ejemplo, periodos de estrés e hipertensión, diabetes, insuficiencia renal, menstruaciones irregulares y algunas enfermedades graves. Si padeces cualquier factor mencionado anteriormente, puede que tus niveles de zinc estén bajos y eso puede causar: dermatitis, problemas de crecimiento, anemia, infertilidad, pérdida de cabello, cansancio, manchas, estrías, colesterol alto, entre otros síntomas.

Reducir la cantidad de alimentos procesados y aumentar el consumo de zinc es primordial en todas las etapas de la vida, sobre todo si se sufre de alguna enfermedad o se está en periodo de lactancia. En los niños es muy importante controlar los niveles de zinc y hierro para evitar enfermedades como la anemia y cuidar su salud.

¿Qué cantidad de zinc se debe tomar al día?

Primero miremos que es el zinc en los alimentos, pues muchos de ellos tienen zinc alimentos. Las proteínas por ejemplo, son una excelente fuente de zinc, los frutos secos, cereales, pollo, carnes rojas y ostras también tienen buenas cantidades de zinc. Si aun así sientes que no cumples con la dosis diaria recomendada, ten en cuenta que muchos suplementos contienen dosis correctas de óxido de zinc, además tienen ácido fítico, que hará que todo tu cuerpo se sienta mejor.

Según un estudio, los productos de próstata también tienen dosis recomendadas de zinc; así que si padeces de problemas de fertilidad o potencia, suplementar con zinc por varias semanas es una excelente opción, dependiendo de la gravedad del problema.

Recuerda que la dosis diaria recomendada de zinc es la siguiente: dos miligramos al día para bebés de 0 a 6 meses; tres miligramos al día para bebés de 7 a 12 meses y niños de 1 a 3 años; cinco miligramos al día para niños de 4 a 8 años; ocho miligramos al día para niños de 9 a 13 años y mujeres de 14 años en adelante; once miligramos al día para hombres de 14 años en adelante y mujeres embarazadas; y doce miligramos para mujeres lactantes.

Evita el riesgo y los efectos negativos de una dieta baja en zinc, los bajos niveles de este mineral pueden ser muy perjudiciales y los suplementos de zinc son muy fáciles de conseguir en el mercado.