Definición de estrés y sus causas

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Comúnmente usamos el término ‘estrés’ cuando sentimos que somos demasiado: estamos sobrecargados y comenzamos a preguntarnos cuánto y cuánto tiempo tenemos el control de la presión que nos agobia. El estrés afecta todas las áreas de nuestras vidas: emociones, comportamiento, pensamiento y salud física.

El estrés es todo lo que amenaza nuestro bienestar general. Sin embargo, no todo “estrés” es malo, sin una cierta cantidad de estrés nuestra vida sería aburrida y sin rumbo. El estrés a una dosis más baja no es dañino. El estrés también puede ser percibido de manera diferente por cada uno de nosotros. Algunos también manejan el estrés mejor que otros. Por otro lado, si el estrés comienza a afectar negativamente nuestra salud física y mental, podemos decir que su impacto en nosotros ya es malo.

El estrés es la forma en que nuestro cuerpo responde a las demandas que nos afectan. En este momento, el cuerpo libera en la sangre ciertas sustancias que tienen la tarea de darnos más fuerza y ​​energía para hacer frente a un requisito / situación dada, especialmente en una situación en la que se trata de nuestra amenaza física. Pero es peor si reaccionamos a una situación emocional y ocurre con frecuencia y regularidad. Este exceso de energía liberada por la sangre no tiene forma de relajarse, se queda en el cuerpo y crece. Estamos irritables, ansiosos y explosivos. Nuestro cuerpo trabaja a “velocidades más altas”: si es regular y a largo plazo, tiene sus consecuencias.

Diferenciamos entre estrés y estresante. El estrés es lo que causa el estrés. El estrés en sí mismo es la sensación de que estamos bajo presión, mientras que los estresores son una variedad de cosas y hechos del entorno y del interior, a los que respondemos. Podríamos decir que cuanto más estresores experimentamos, más estresados ​​nos sentimos.

Causas del estrés

Las causas del estrés pueden variar de físicas (miedo al peligro) a emocionales (preocupaciones sobre el trabajo, las finanzas).

Vamos a definirlos más de cerca para que podamos identificarlos en nosotros mismos:

  • Amenaza (social, física, financiera). La situación es aún peor si sentimos que no podemos reducir esta amenaza y se está saliendo de nuestro control.
  • Miedo: las amenazas pueden provocar estrés desencadenante del miedo. El miedo apoya la imaginación: lo que puede suceder y es una fuente de estrés.
  • Incertidumbre: si nos sentimos inseguros, no podemos predecir lo que sucede, sentimos que estamos perdiendo el control.
  • Estrés de supervivencia: si sentimos que alguien puede lastimarnos físicamente. El cuerpo se energiza repentinamente e intenta luchar o correr.
  • Estrés interno: es una preocupación que no podamos controlar ciertos hechos o nos encontraremos en una situación que causa estrés y no podemos hacer nada al respecto.

El estrés interno se desencadena cuando nos “estresamos”

  • Dependencia de un estilo de vida apresurado: algunas personas se vuelven literalmente dependientes de un estilo de vida apresurado y tenso; también pueden estar estresadas por situaciones que no son estresantes.
  • Estrés ambiental externo: es una respuesta a los hechos que nos rodean (ruido, muchas personas, presión del trabajo / familia).
  • Fatiga y exceso de trabajo: lleva mucho tiempo y puede afectar seriamente nuestra salud. Es causado por demasiado trabajo en un trabajo o en el hogar, por muchas tareas, por no hacerlas y por la falta de relajación.
  • Eventos de la vida: muerte de un ser querido; problemas de salud; crimen (robo, violación, ataque); autolesiones (alcoholismo, dependencia); problemas familiares (divorcio, separación); problemas sexuales disputas y conflictos; cambio de residencia; responsabilidad (trabajo, familia)
  • Estrés en el trabajo: demandas laborales, “engaño” en el trabajo, relaciones con colegas; comunicación en el trabajo; las condiciones de trabajo; evaluación financiera